domingo, 9 de agosto de 2009

Váyase, señor González

Porque estoy harto de usted, porque no le soporto. Porque trabaja en una cadena de televisión que vive del morbo y la basura. Porque su programa nocturno es una mierda, por más que se empeñe en intentar hacernos creer lo contrario. Porque, además, pretende hacernos creer que su programa es serio y profundo, cuando sólo es tendencioso y sensacionalista. Porque se atreve a dar lecciones morales sin entidad suficiente. Porque anunció hace unos años que se retiraba y al cabo de nada volvió sin haberse marchado. Porque ama el dinero más que a su propia madre. Porque su cara me ofende. Porque cuando escucho su voz me invade un deseo irrefrenable de aplastar el televisor para no volver a oír los rebuznos que profiere con su hocico. Porque siempre que voy de vientre me acuerdo de usted. Porque ha logrado, junto a Mercedes Milà, convertirse en el personaje televisivo que más me repugna. Belén Estéban no cuenta porque no me parece correcto mofarse de personas con discapacidad psíquica. Porque con compatriotas como usted, en ocasiones me avergüenza ser catalán. Porque su ego y su prepotencia no conocen límites. Porque los que pensamos así somos legión. Porque si hace falta se lo pediré por favor. Por todo esto y por mil razones más, váyase, señor González, váyase.

sábado, 4 de julio de 2009

Estoy más que harto y no pienso seguir soportándolo!


Quiero que os levantéis ahora mismo, vayáis a la ventana, la abráis, saquéis la cabeza y gritéis: ¡Estoy más que harto y no pienso seguir soportándolo!” Esto es lo que grita delante de una cámara varias veces el presentador Howard Beale en su programa de noticias, y acto seguido miles de personas sacan la cabeza por la ventana de sus casas gritando que están más que hartas y no piensan seguir soportándolo.

Network, película dirigida por Sidney Lumet en 1976, gira en torno a una cadena de televisión norteamericana y sus dirigentes. También en torno al presentador de noticias Howard Beale, que pierde la cabeza y se convierte en un predicador iracundo, disparando la audiencia de su casi acabado programa. Los directivos de la cadena no dudan en aprovechar su locura para convertir el noticiario en una especie de show en que Beale ejerce de agitador de masas con sus discursos, subiendo la audiencia semana tras semana.

Network se estrenó en España con la coletilla Un mundo implacable. Y en efecto, a lo largo de la película se va destapando un mundo en que todo cambia de la noche a la mañana, en que nada importa salvo la audiencia, por la cual los directivos televisivos son capaces de hacer lo que sea, llegando a límites increíbles y demenciales. En este mundo no hay lugar para la verdad ni la ética. Curiosamente, aunque cuente con 30 años a sus espaldas, cuando uno ve el film le parece rabiosamente actual, ya que refleja exactamente el espíritu que reina en la televisión de hoy en día en nuestro país (que es la televisión que conocemos). Cualquiera que vea los informativos de Tele 5 se dará cuenta de lo poco que importa la verdad y la actualidad si no ofrece espectáculo.

De esta misma forma, el discurso que sale de la boca del enajenado presentador de televisión es perfectamente coherente y sigue teniendo sentido actualmente. La televisión nos controla y nos influye más de lo que creemos, y de una forma inevitable. Como dice Beale, no podemos apagarla porque no tenemos nada más, nos ha seducido de tal forma que nuestra vida se nos antoja imposible sin ella. No me gusta ser catastrofista, pero esta película da que pensar, y mucho.

Para acabar, me gustaría señalar que la Asociación de Escritores de Estados Unidos ha calificado el guión de Network como uno de los diez mejores guiones de la historia del cine. Pese a mi poco criterio, puedo asegurar que razón no les falta.

miércoles, 17 de junio de 2009

Perdidos (1)

Al final, como uno más, he acabado por sucumbir. Empecé descargándola de internet por presiones familiares y acabé viéndola grabada en televisión, pero sí, finalmente me he tragado la primera temporada entrera de Perdidos. Más por curiosidad que por otra cosa. No tenía otro remedio, harto de oír en boca de cientos de personas que es la mejor serie que ha habido jamás. La mejor serie! La mejor de todas, desde la primera que existió hasta la que va a estrenarse mañana! Y yo perdiéndomela! Bien, pues a continuación voy a exponer algunas de las conclusiones que he sacado después del visionado de su primera temporada.

En primer lugar, algo que ya sabía: Perdidos se basa en una serie de misterios inexplicables, que se van acumulando uno detrás de otro hasta que a los guionistas les dé por revelar su respuesta, si es que existe alguna, asumiendo el riesgo de que dicha respuesta pueda carecer de toda lógica y limtarse a un "porque sí, y punto". La verdad es que desalienta un poco que alguien que está viendo la quinta temporada te cuente que aún no se sabe porque hay osos polares en medio de la selva, por poner un ejemplo. Y eso que aún no ha adquirido el carácter metafísico del que he oído hablar, y que ha generado hasta libros especulando sobre sus significados.

Por otro lado, en ningún momento me ha parecido una serie original, fuera de lo normal. Quizás es porque, después de tanto tiempo oyendo comentarios y spoilers de todo tipo, uno se espera cualquier cosa, y ya nada le sorprende. Además, me ha decepcionado ver que ya conocía a la mayoría de personajes principales. Todos los conocemos. No son más que estereotipos, clichés que hemos visto en multitud de películas. Tenemos al médico guaperas al que le gusta hacerse el héroe; a otro guaperas rubio, cínico y antipático; a la chica mona que no sabe por cuál de los dos guaperas decidirse; al asiático que no se entera de nada, que trabaja como matón y que trata mal a su mujer; al árabe ex-militar; a la estrella del rock toxicómana de capa caída; a la chica embarazada a punto de salir de cuentas sin un padre para su bebé; al negro que tiene que hacerse cargo de su hijo al que apenas conoce... Si hasta tienen a un gordo gracioso, el colmo de la originalidad. Pero esto no acaba aquí, ya que todos y cada uno de ellos tiene un pasado oscuro y/o una vida de mierda. Pese a todos los flashbacks y misterios personales, únicamente un personaje logra atraer mi atención, que es, cómo no, el calvo paralítico convertido en rey de la selva, el úncio que goza de cierto carisma.

De acuerdo, ya lo sé, esta primera temporada es una mera introducción a todo lo que ha de llegar. Pero únicamente puedo valorar lo que he visto, y lo que he visto me ha dejado poco más que indiferente. Y tampoco es que la encuentre una mala serie, en realidad es bastante entretenida y tiene muy buenos momentos, pero no me ha parecido nada fuera de lo común. Espero que la segunda temporada sea tan buena como se dice, y que en mi próxima valoración de esta serie tenga que desmentir punto por punto todo lo que he comentado.


sábado, 13 de junio de 2009

Camino a la reposición


La primera vez que vi Camino a la perdición (de Sam Mendes, quien recientemente nos deleitó con el peliculón que es Revolutionary Road) fue hace unos cuantos años, en un avión, ya empezada y continuamente cabeceando hasta caer preso del sueño. Cuando la emitieron hace un tiempo por televisión apenas recordaba nada de la película, y pude comprobar que se trataba de una obra realmente buena. Por eso hace poco me supo mal comprobar que acababan de echarla otra vez y me la había perdido. Pero, por suerte, si para algo sirve la TDT, aquel gran invento (modo sarcástico on), es para ver reposiciones, y así es como he podido disfrutar de nuevo con tan apasionante film.

Se trata de una película de gángsters, género que tanto gusta a todo el mundo, pero un tanto peculiar. Cuenta la historia de Michael Sullivan (Tom Hanks), un fiel trabajador para el líder de un clan mafioso (Paul Newman), y su hijo, de nombre idéntico. La relación entre padre e hijo no es demasiado estrecha hasta que, por un simple error, por mala suerte, pierden a toda su familia y deben iniciar un viaje para salvar su vida. Es entonces cuando Michael se ve obligado a elegir entre su lealtad, la venganza o la supervivencia, emprendiendo un camino que sólo tiene una salida posible, pero que por lo menos servirá para estrechar lazos con su hijo.

El film se desmarca de la típica historia de gángsters en un sentido: es un drama en toda regla. Pocas cosas buenas les ocurren a padre e hijo a lo largo de las dos horas de metraje. Cuando por fin acaba, el espectador se descubre totalmente emocionado por lo que acaba de ver y oír. Y no sólo por el contenido, sino además por la forma. Perfectamente ambientada, la película huye de los tópicos del género y adquiere carácter propio. Los pocos tiroteos que tienen lugar están planteados de forma original y nada gratuita, culminando en una silenciosa escena bajo la lluvia digna de ser recordada. La banda sonora logra transmitir una melancolía que dura de principio a fin. La presencia de Paul Newman, que en paz descanse, o el curioso personaje interpretado por Jude Law, entre otras cosas, añaden los alicientes que hacen a esta película altamente recomendable, tanto si te gusta el género o no.

Para acabar, me gustaría ofrecer alguna recomendación a los señores programadores de canales como Neox: si realmente quieren conseguir audiencia en sus canales de TDT, sigan con las reposiciones de contenidos de sus canales principales hasta que tengan algo novedoso que ofrecernos que sea realmente bueno. Últimamente se han empezado a introducir en estos canales series y programas que denotan una total falta de voluntad de inversión y esfuerzo, que únicamente desplazan aún más a estos canales y su audiencia.

sábado, 30 de mayo de 2009

Tres, señora, tres


“Copa, Lliga i Champions”. Las tres y en ese orden, tal como pronosticaba la canción de Crackòvia, repetida hasta la saciedad. “Una temporada per emmarcar” también decía la canción, y desde luego razón lo le faltaba.

Pocas veces se va a hablar de fútbol en este blog, más que nada porque el que escribe entiende muy poco, o nada, del tema. Pero no puedo resistirme a dedicar unas líneas al equipo que tantas alegrías nos ha dado a los culés en los últimos meses. De todas formas, intentaré evitar el utilizar la retórica propia de la prensa deportiva, ya que me resulta del todo ridícula.

Aunque el orden en que el F.C. Barcelona ha conquistado cada título es estrictamente el de la canción, la victoria moral de la Liga se produjo mucho antes que la oficial, concretamente el 2 de mayo, fecha tan celebrada en los mandriles. Pero el pasado 2 de mayo tuvo un carácter mucho más épico para los barcelonistas que el de 1808. El Barça humillaba al Real Madrid marcándole seis golazos en su propio campo, después de semanas aguantando la prepotencia y la estúpida incontinencia verbal por parte de los medios afines al club blanco y algunos aficionados. Nuevamente, la modestia y educación de unos triunfó sobre el mal gusto y la poca elegancia de unos otros. Pocas personas han disfrutado tanto viendo un partido de fútbol como los culés que asistimos a tan gloriosa victoria aquel sábado.
El segundo triunfo blaugrana tuvo lugar en otra noche cargada de simbolismo. El Barça se alzó con la Copa del Rey, dejando a su paso una sonora pitada dedicada al monarca y su himno por parte de las ejemplares aficiones vasca y catalana. La breve tormenta mediática que siguió al acto dejó claro a las altas esferas políticas y a muchos ciudadanos que no todo es como ellos desearían, por más que se empeñen en negarlo.
Finalmente, el equipo catalán conquistó Europa, tras una clasificación ajustadísima, en un partido que resultó más fácil de lo normal, contra un rival que parecía el Manchester City más que el United.

Por todo esto y más, quiero felicitar a todo este equipo que ha logrado lo que ningún club español ha hecho jamás, de la misma forma que nos ha demostrado a los que hace menos de un año desconfiábamos de la poca experiencia de Guardiola que con esfuerzo y dedicación se pueden lograr grandes cosas. Lástima que haya quien aún no ha aprendido a ver la cosas tal como son, y cito : “El mundo entero se rinde a la evidencia: el mejor fútbol del planeta lo hace el Barça a imagen y semejanza de La Roja.” (Marca.com). Según este periódico, Xavi, Iniesta y Puyol adoptaron su estilo de juego en el Barça de la selección española. En fin, creo que no es necesario ningún comentario al respecto o, lo que es lo mismo, no hase falta desir nada más.

lunes, 11 de mayo de 2009

El último superviviente


Los domingos suelo levantarme hacia el mediodía, a veces con dolor de cabeza y el estómago revuelto, y siempre sin ganas de hacer nada. En ocasiones me da por encender la tele para buscar algo sencillo y entretenido que me mantenga un rato distraído. Y últimamente he dado con el programa perfecto: El último superviviente, emitido en Cuatro los sábados y domingos por la mañana.

El último superviviente es un británico llamado Bear Grylls, un tipo con acento marcado, ex militar y experto en situaciones de supervivencia. El planteamiento de esta especie de documental es sencillo: sueltan a Grylls desde un helicóptero en medio de un territorio hostil, y únicamente armado con un cuchillo y una cantimplora ha de abrirse paso hasta la civilización. El espectro de territorios en que tienen lugar sus aventuras es muy amplio: desde el desierto hasta la alta montaña, pasando por selvas y bosques de todo tipo y de todo el mundo. El objetivo es ofrecer consejos de supervivencia y entretener al público. Para ello Bear Grylls, que pese a su aspecto no debería tardar mucho tiempo en pasar a la galería de héroes modernos como Chuck Norris o Jack Bauer, escala montañas, se sumerge en aguas heladas, fabrica balsas y refugios con sus propias manos y encuentra agua donde no parece haberla.

Sin duda el planteamiento es realmente interesante, y ofrece la imagen de que el ex militar británico realmente las pasa canutas en medio de la nada. Pero, como ocurre con cualquier documental, tras verlo un rato uno se da cuenta de que efectivamente hay trampa. Nada más descender del helicóptero en aparente soledad, a Grylls lo sigue en todo momento un equipo de filmación que lo graba desde diferentes ángulos y perspectivas. Así, no resulta muy verosímil que el personal pase por las mismas situaciones que él con todo el equipo a cuestas, de manera que se deduce que el superhombre tampoco pone en peligro su vida tal como pretende hacer creer. Pero la verdad es que lo parece, y mucho, pues se le puede ver claramente escalando lianas a diez metros de altura, encaramado a una pared rocosa atado con una cuerda semipodrida o remando sobre una balsa hecha de troncos y ramas.

Como ya he dicho, el objetivo de esta serie es ofrecer consejos de supervivencia y entretener, y sin duda los supera con creces. Por un lado, Grylls ofrece una enorme cantidad de indicaciones útiles para sobrevivir en el caso de que a uno le dé por perderse en medio de la selva o el desierto. Y por otro, el programa resulta muy entretenido, además de ofrecer paisajes preciosos. Pero su punto fuerte es, sin duda, el relacionado con la búsqueda de alimento. Nadie duda que el aventurero tenga a su disposición los bocatas que debe llevar el equipo, pero él se empeña en probar cualquier cosa comestible que encuentra a su paso. Desde todo tipo de bayas y frutos amargos, hasta asquerosos escorpiones, arañas o erizos cuyo contenido tiene un aspecto fecal que tira de espaldas. Este superhombre no vacila un segundo a la hora de morder una gamba cruda o exprimir directamente sobre su boca el contenido a medio digerir del estómago de un camello muerto para obtener un poco de agua. Y su cara de asco al hacerlo no tiene precio. Antes de comer y con resaca, arcadas aseguradas.

jueves, 30 de abril de 2009

Nui!

Hoy voy a ser poco original y voy a hablar bien(cómo no) de Muchachada Nui. Este show, heredero directo de La Hora Chanante, es uno de los mejores programas de humor que puede uno encontrar actualmente en la televisión nacional. Reconozco que en un principio no era santo de mi devoción, pero a medida que lo visiona, uno no puede evitar caer en las garras de su desquiciado sentido del humor y de su particular puesta en escena. Porque ésas son las principales bazas de las que goza este espacio dirigido por Joaquín Reyes.

En primer lugar, el sentido del humor del que hace gala mezcla extraordinariamente lo cotidiano con lo rematadamente surrealista, obteniendo así una combinación desternillante. Incluso cuando aparentemente no hay chiste en sí, el guión está tan cuidado y las interpretaciones tan logradas que pueden hacerte reír con una tontería como una casa. En cualquier momento, la dicción del mencionado Reyes, la contundencia de Ernesto Sevilla o los ojos y sonrisa iluminados de Julián López son capaces de hacerte estallar en una sonora carcajada.

Por otro lado, la estética que impregna el programa es muy curiosa. Seres con formas inimaginables sirven tanto para ilustrar la sintonía inicial como para sacarte una sonrisa en la transición entre skecthes. El logradísimo maquillaje hace que un actor pueda parecerse de forma sorprendente a cualquier famoso que exista en el mundo. Los escenarios son a cada cual más pintoresco. Incluso en ocasiones consiguen recrear al detalle la estética(así como el guión y la dirección) de géneros cinematográficos tan clásicos como los detectivescos o policíacos americanos, donde destaca la magnitud de Raúl Cimas como actor.

Otros elementos como la mezcla de lo urbano y lo rural o vídeos de animación tan rocambolescos como las aventuras de una cinta VHS pasada de moda o las de una adolescente que obedece al hombre que vive en su espejo, hacen de Muchachada Nui un programa francamente original y divertido, que a medida que uno lo ve va quedando atrapado en su singular atmósfera.